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Las autoridades extremeñas han decidido poner puertas al campo de la fotografía de naturaleza y han dictado normas que van a regular y restringir esta actividad en determinados momentos y bajo condiciones específicas.

La fotografía de naturaleza y el turismo de observación de aves, bird watchin para los foráneos que nos visitan, es una realidad en alza y Extremadura es sin discusión la gran potencia en esta materia en España.

La junta de Extremadura ha redactado una orden por la que se regula la fotografía y filmación de especies protegidas de flora y fauna silvestre en Extremadura, que en estos momentos está sometida a información pública.

Gracias a la riqueza de la región en variedad y concentración de aves son muchos los aficionados que viajan hasta la región y al hilo de esa realidad en crecimiento, han proliferado también las empresas dedicadas a facilitar el avistamiento de aves.

En este contexto, según informa Antonio J. Armero en el periódico Hoy de Badajoz, la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio ha decidido poner un mayor orden en el sector. A día de hoy, fotografiar o grabar especies protegidas más allá de los lugares públicos habilitados requiere permiso administrativo. Pero la normativa que está tramitándose crea un marco legal específico. «La presente orden –se justifica en el texto del proyecto– se dicta ante la necesidad de dar respuesta coordinada y coherente al creciente interés por estas actividades».

En su primer artículo aclara que se entiende por especies protegidas de flora y fauna silvestres a todas las incluidas en dos documentos concretos. Son el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (decreto 139/2011) y el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura (decreto 37/2001). En su segundo artículo especifica que la norma afecta «a la fotografía y filmación en cualquier soporte o formato». Se excluye del ámbito de aplicación de la orden «la fotografía y filmación desde observatorios, rutas y equipamientos oficiales ligados al uso público en áreas protegidas, vías pecuarias, caminos públicos, carreteras y dentro de cascos urbanos siempre y cuando no se moleste o inquiete intencionadamente a la fauna».

Las condiciones generales

Como norma general, se prohibirá fotografiar y filmar durante el periodo reproductor y en las áreas sensibles, o sea, en «los nidos o madrigueras y sus entornos inmediatos». Ahora bien, se abre la puerta a la concesión de autorizaciones excepcionales «en función de las especies a fotografiar o filmar, los métodos y técnicas a emplear, los objetivos perseguidos y las medidas preventivas que se tomen».

CON AUTORIZACIÓN

Avutarda y sisón:

Se considera como área sensible un radio de 250 metros alrededor de los ‘lek’ de avutarda y cantaderos de sisón. Para fotografiar o filmar dentro de ese perímetro hay que pedir autorización

Cigüeña negra: Se requerirá permiso de la Junta cuando la actividad se desarrolle en un área de hasta mil metros alrededor del nido durante el periodo reproductor, comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de julio. Además, se considera área sensible un radio de 250 metros alrededor de las zonas de concentración postnupcial
Águila imperial ibérica: Su área sensible son mil metros a partir del nido, y su periodo reproductor va del 1 de febrero al 31 de julio.
Águila perdicera: Mil metros alrededor del nido de área sensible, y periodo reproductor del 15 de enero al 1 de julio.
Buitre negro:

Se reproduce entre el 1 de febrero y el 15 de septiembre. Radio de seguridad de mil metros en torno al nido.

Otras aves rapaces:

Entre el 1 de marzo y el 31 de julio. Perímetro de seguridad de 500 metros a partir del nido o colonia

Colonias de ardeidos y de larolimícolas: Se considera como área sensible un radio de 75 metros alrededor del nido o colonia, y de cien metros en islas
Dormideros :

150 metros de radio como área sensible

Aves zapadoras : Habrá que pedir autorización administrativa para fotografiar o filmar dentro de su área sensible, que son 75 metros alrededor de la colonia.

Entre las condiciones generales, la administración especifica que la actividad no podrá suponer la destrucción, mutilación o alteración deliberada del entorno. Y que la toma de imágenes de colonias de cría, lek (áreas donde los machos se juntan y se exhiben para captar la atención de las hembras), cantaderos y dormideros deberá realizarse siempre desde aguardos o ‘hides’. Estos últimos son una especie de escondites preparados para que los fotógrafos o camarógrafos no atraigan la atención de los animales. Han proliferado en los últimos años y los aficionados y profesionales pagan por usarlos, habitualmente entre 50 y 200 euros por sesión, según la especie a fotografiar o filmar y la amplitud y comodidad del ‘hide’.

Además, la orden regulará también el empleo de cebo para atraer a los ejemplares, una técnica habitual cuando se quiere captar a aves necrófagas. Entre otras exigencias, limita a 45 kilos de producto cárnico por jornada y a diez cebos mensuales por especie y ‘hide’.

El proyecto recoge igualmente los supuestos en los que no se podrá fotografiar ni grabar sin autorización. Entre ellos, cuando se manipulen ejemplares de especies protegidas o cuando se haga desde aguardos o ‘hides’ permanentes o desde portátiles si se instalan para más de dos días. También cuando la actividad se desarrolle en áreas y periodos sensibles para ciertas especies –ver ficha adjunta–, al usar cebos para atraer rapaces y cuando se quiera captar a quirópteros en sus refugios y colonias o a mamíferos en peligro de extinción. Al igual que se exige ahora, la autorización, que implica el abono de una tasa, hay que pedirla a la dirección general competente en materia de conservación de la naturaleza, que tendrá seis meses para contestar.

En su último artículo, la orden en tramitación recoge el compromiso de la Junta de «impulsar la colaboración con el colectivo de fotógrafos de naturaleza y con los productores audiovisuales». Esta tarea se hará, amplía el texto propuesto, elaborando manuales de buenas prácticas y desarrollando actuaciones de sensibilización y divulgación. Precisamente, el Colectivo Extremeño de Fotógrafos de Naturaleza se reúne hoy en Cáceres para analizar este proyecto de orden.

1 respuesta a este post
  1. Muy buena forma de espantar el turismo y de esconder la difusión de la naturaleza de un país. Una decisión negativa camuflada dentro de una supuestamente positiva.

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