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Chema-Madoz-El-viajero-inmóvil-Miradas-de-Asturias

Con motivo de la organización de la exposición que ya hemos reseñado anteriormente El viajero inmóvil del fotógrafo Chema Madoz, se ha presentado un micro-documental que incluye entrevistas a Chema Madoz y Borja Casani, comisario del proyecto, en el que ambos hablan sobre el origen y el desarrollo del proyecto.

El viajero inmóvil es un trabajo donde el fotógrafo ha tenido que realizar el trayecto inverso al usual en su trabajo: esta vez no son los objetos y sus significantes libres los que tienen la palabra, sino que es la propia idea de Asturias la que se convierte en el objeto a observar y definir. En palabras del comisario “El viajero inmóvil significa eso, cómo ver un lugar metafísico desde tu propia habitación, sin moverse del sitio. En ese aspecto es un trabajo introspectivo”.

Madoz explica en este micro-documental la gestación del proyecto, las claves de su proceso de trabajo (la escala de las imágenes, la presencia y manipulación del objeto…), así como las temáticas que él percibe como definitorias de la identidad del Principado con la naturaleza como eje central de todo su trabajo. “Desde que entras en la exposición yo creo que se pone en evidencia que el eje central sobre el que giran muchas de las fotografías es la propia naturaleza: el mar, la montaña, el bosque están presentes en el espíritu de muchas de las imágenes y luego también la industria, la artesanía local.”

El vídeo incluye también una entrevista al comisario del proyecto, Borja Casani, quien, además de comparar el trabajo de Madoz con el resto de proyectos de la serie Miradas de Asturias. “Son cinco miradas diametralmente diferentes”, afirma. Casani analiza la mirada de Chema Madoz, dándonos las claves para comprender y disfrutar de su obra. Además, es el encargado además de dar a conocer todos los detalles del proceso de producción, desde el montaje expositivo hasta la edición del catálogo. Este libro, diseñado por Sergio Ibáñez de Setanta, incluye las 34 fotografías de la serie, así como un cuadernillo de dibujos donde se publica por primera vez algunos de los bocetos preliminares realizados por Chema Madoz durante la preparación de este proyecto.

La muestra, organizada por la Fundación Cristina Masaveu, se compone de 34 fotografías inéditas, 30 de ellas copias únicas. Además, por primera vez, el trabajo incluye un vídeo –técnica con la que Madoz no había trabajado anteriormente– en el que el Teatro Campoamor de Oviedo es escenario de una catarata que cae a modo de telón y que “llama la atención sobre la naturaleza vista como espectáculo”, afirma Casani en el vídeo donde el artista explica también cómo surgió la idea de esta pieza tan innovadora dentro del marco de su producción.

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Chema Madoz

Chema Madoz (Madrid, 1958) desarrolla, durante los primeros años 80, estudios de Historia en la Universidad Complutense, que compagina con su formación fotográfica en diferentes cursos y escuelas de Madrid.

Realiza su primera exposición en 1985. A principios de los años 90, sus imágenes poseen un lenguaje definido y personal. Su mundo se centra en la presencia insólita y poética de los objetos que selecciona y dispone en escenarios íntimos, construidos por él mismo. En su obra —próxima a la poesía visual, la pintura y la escultura—, los objetos descontextualizados se trascienden a sí mismos y enseñan algo que se oculta a una mirada ordinaria. Son metáforas fotográficas, juegos visuales, objetos dispuestos a sorprender y provocar al espectador pues, tras su apariencia habitual, revelan una singularidad que nos remite a una asociación inesperada.

En sus fotos la realidad resulta cuestionada e invita al espectador a la observación, la reflexión y a descubrir la poesía oculta de los objetos.

1 respuesta a este post
  1. Las obras expresadas en figuras, siempre nos mandan un mensaje expresivo. A veces oculto a veces muy bien señalados. La atmosfera de Chema Madoz en sus fotografías, son como más al aire libre en un ámbito natural de trabajo.

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