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Cebrián y Poldo

Más de un centenar de imágenes captadas a lo largo de 70 años por el fotógrafo burgalés Cebrián, así como por su hijo, Poldo Cebrián, conviven en la muestra «Dos generaciones», que exhibe el Tenerife Espacio de las Artes (TEA) como una celebración y una reivindicación de la fotografía hecha en Canarias.

La exposición «Cebrián Poldo Cebrián: dos generaciones (1949-2019)», que se ofrece al público hasta el 10 de marzo de 2019 en el Tenerife Espacio de las Artes (TEA), supone una celebración de la obra fotográfica realizada en las islas en coincidencia además con el centenario del nacimiento de Cebrián, que se conmemora el próximo año.

La imágenes exhibidas representan una muestra de los distintos estilos y temáticas tocadas por esta saga de fotógrafos: paisajes como las montañas de Anaga, unas nubes que pasan, el desnudo femenino o masculino, y sobre todo «el carácter casi mágico» de las islas.

Para Poldo Cebrián, esta muestra le ha hecho retroceder en el tiempo, incluso hasta la época en que veía en su niñez a su padre y su madre metidos en el laboratorio fotográfico porque entonces «el mundo era analógico«.

Esta «regresión» le ha llevado a tener que seleccionar obras de entre la gran producción de los Cebrián y de hecho, en los sótanos del TEA hay un 70 por ciento más de imágenes guardadas, indicó Poldo Cebrián, quien señaló que tiene doble personalidad y cuando trabaja se pone «bravo».

En esencia la exposición capta «el espíritu de Cebrián: un hombre que amó a Canarias», señaló su descendiente.

En la muestra, que estará abierta hasta el 10 de marzo de 2019, predomina el blanco y el negro está dividida en cinco partes que comienzan con el «Silencio«, un homenaje a quienes ya no están, mientras que en el segundo ámbito se encuentran los «Desnudos» y el tercero aborda el «Paisaje y la arquitectura«.

En la cuarta estancia se encuentran los «Retratos y sociedad«, que contiene las fotografías de personalidades del mundo artístico y social canario, entre ellas imágenes de José Saramago, Pedro González, Víctor Pablo Pérez, Maribel Nazco, María Rosa Alonso y Caco Senante.

Además se proyecta el audiovisual «La isla soñada», un trabajo de Cebrián de principios de los años 60 del pasado siglo y que en su momento utilizó el Patronato de Turismo del Cabildo de Tenerife en la promoción de la isla por Europa.

El quinto ámbito es el dedicado a la documentación sobre ambos fotógrafos, con entrevistas, publicaciones y sus biografías y en la muestra se exhiben además fotografías hasta ahora inéditas, y otras creadas ex profeso para esta exposición, como precisamente la gran pieza titulada «Humanidades» -la que está integrada por 270 retratos de personalidades artísticas- que Poldo Cebrián ha donado a TEA.

Una parte de las obras expuestas pertenece a la colección del Centro de Fotografía Isla de Tenerife, mientras que el resto pertenece a la colección privada de la familia Cebrián.

Cebrián y Poldo

Leopoldo Cebrián Alonso

Comienza a aceptar encargos y a trabajar de forma profesional a partir de 1949, lo que propicia que abra el primer estudio en su casa de Santa Cruz de La Palma, isla a la que se había trasladado tres años antes y donde la oficina de abastos tenía delegación. Esto le permitiría continuar su trabajo, que compagina con la afición por la fotografía, hasta que decide abandonarlo en beneficio de sus inclinaciones artísticas.

En la década de los sesenta decide instalarse en Tenerife, donde abre su estudio fotográfico. Continúa con los encargos, sus retratos, fotorreportajes y, sobre todo, con su admiración por el

paisaje de las islas, lo que propicia que en 1965 comience a conocerse como difusor del paisaje canario -su labor profesional más reconocida-, especialmente la Isla de Tenerife. De hecho, sus fotografías son utilizadas por el Cabildo de Tenerife para campañas turísticas, así como sus audiovisuales, que recorren la geografía nacional e internacional, y participa en diversas ferias de turismo, resaltando la calidad de sus imágenes e innovaciones en los montajes audiovisuales.

La fotografía de Cebrián destaca por su sugerente mirada íntima. Atraído por la belleza y la armonía de la naturaleza y el cuerpo y dejando a un lado los aspectos más clásicos, desde los años cincuenta dio a la fotografía un sentido más innovador, convirtiéndose en un eslabón en la evolución de la fotografía en Canarias.

Poldo Cebrián

Su infancia se desarrolla principalmente en Santa Cruz de La Palma (1948-1960), hasta que en 1961 sus padres se trasladan a Santa Cruz de Tenerife. Atraído desde niño por la magia del cuarto oscuro y, vinculado desde que nace a la misma pasión que su padre, comienza a producir sus primeras fotografías durante una estancia en Venecia a sus diecisiete años.

En 1971 se traslada a Londres, y dos años más tarde regresa a Tenerife, donde empieza su andadura como fotógrafo profesional, al tiempo que realiza fotografía artística. Su relación con la  Sala Conca y su entorno resulta crucial en estos años de formación. Durante 1975 y 1977, viaja por España y Europa formando parte del equipo Audiovisuales Cebrián.

La fotografía de encargo, los carteles y calendarios de autor; así como la edición de libros y las exposiciones de sus obras, formarán parte de su trabajo entre 1978 y 2017. Poldo Cebrián ha expuesto en todas las islas Canarias, así como en Tarragona, Madrid, Barcelona, Sevilla, Braga (Portugal), Esztergom (Hungría), Miami (Estados Unidos), Heidelberg (Alemania), Londres, Berlín, Azores (Portugal), Kiev (Ucrania) y Varsovia (Polonia).

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