Home Equipo

El invierno ya está aquí y queremos seguir haciendo fotografías, por eso igual que ponemos las cadena en el maletero del coche, también tenemos que preparar nuestro equipo y nosotros mismos para que fotografiar sea un placer y no un suplicio cuando afrontamos condiciones adversas.

Puede que el equipo y los consejos que incluimos más abajo sean los trucos para fotografiar en invierno que os mantengan a salvo de las inclemencias y sus inconvenientes.

Las manos calentitas

mitones-manoplas (1)Unas manos heladas nos impiden manejar el equipo con eficiencia, además del dolor que pueden causar. Pero evitar llegar a ese punto es sencillo.

Los guantes son un elemento imprescindible para el fotógrafo en invierno, pero nos tienen que dejar la punta de nuestros dedos libres para trabajar. En el mercado hay tanto manoplas que permiten descubrir temporalmente los dedos como mitones y cualquiera de las dos soluciones puede resultar muy útil.

No obstante además de mantener el calor hay que generarlo y para eso necesitamos algo más.Lo más clásico son los Calientamanos de combustible sólido. Es algo que se inventó para los cazadores. Se trata de cajitas metálicas forradas que alojan en su interior una barra de combustible sólido que hay que encender con un mechero y que los convierte durante un buen rato en una pequeña calefacción portátil para calentar las manos.

También Zippo, el famoso fabricante de mecheros de gasolina, se ha apuntado a cubrir esta necesidad con calentadores Zippo de manode mano a gasolina (de mechero) que tienen una bonita estética.

Hoy en día hay otras soluciones más tecnológicas como son los powerbanks-calentadores que pueden bien cargar el teléfono móvil, bien convertirse en una calefacción portátil. Son más sofisticados , no generan residuos, no requieren combustible ni mechero  pero antes o después hay que enchufarlos.

Impermeables para cámaras, objetivos y mochilas

protector-lluvia-para-camara (1)

Aunque los equipos más profesionales están pensados para trabajar en duras condiciones y aguantar incluso la lluvia, es mejor asegurarnos de que nuestro equipo se mantiene en las mejores condiciones posibles. Para protegerlo de la lluvia y la nieve se pueden usar “impermeables” de plástico especialmente pensados para las cámaras y su objetivo. Si vamos a ir a una zona donde seguro que llueve, quizás lo mejor sea un protector robusto como este, preparado para resistir abundantes precipitaciones y para alojar a una cámara con un objetivo largo.

funda-de-plástico (1)Para una lluvia ocasional o inesperada, es una buena idea llevar siempre en la mochila del equipo una bolsa impermeable de plástico como la que viene a continuación. Es más liviana que la anterior, cabe en cualquier lado, es menos resistente -también más barata- pero puede ayudarnos a mantener nuestro equipo a salvo cuando sin que nadie se lo esperara empieza a llover.

Otros consejos importantes no tienen que ver con la compra de material específico sino con los cuidados que debemos de observar. En primer lugar, cuando se trabaja con frio, es importante tener en cuenta que las baterías duran menos, así que tendremos que tener repuestos tanto para la cámara como para el flash o cualquier accesorio con pilas.

Lowepro-impermeablePor otra parte, aislar la cámara y los objetivos de los elementos es importante. Para ello resulta imprescindible transportarlos en una mochila (las de Lowepro por cierto llevan todas su propio impermeable incorporado como se puede ver en la fotografía de la derecha) y mantener la cámara bajo nuestra prenda de abrigo todo el tiempo posible para evitar que baje mucho su temperatura.

Evita la condensación en la cámara

Finalmente,  una bolsa de plástico, sí una sencilla bolsa de plástico, nos ayudará a mantener la cámara en condiciones. Cuando terminemos de usar la cámara metámosla en ella y dejémosla ahí un par de horas después de llegar a casa. De esa manera las gotitas de condensación que se pueden producir por los cambios de temperatura se formarán sobre la superficie de la bolsa y no en la cámara con lo que evitaremos complicaciones posteriores.

Compensa la exposición en la nieve

Para acabar, calientes y con la cámara protegida no hay que olvidar que los paisajes nevados engañan al fotómetro de nuestras cámaras. Todas la cámaras fotográficas miden para interpretar el blanco como un gris al 18% ¿Qué significa esto en la práctica? Pues que si estamos rodeados de nieve y no compensamos la exposición en el momento de la toma, las fotografías saldrán subexpuestas. Así que habrá que ajustar la exposición un poco por encima de lo indicado en el fotómetro. Una mirada al histograma nos dirá si lo estamos haciendo bien.

También, dependiendo de la cámara, es posible que el balance de blancos automático ofrezca un resultado un poco azulado, algo que podremos compensar en el momento o, si grabamos en formato Raw, en el momento de procesar las imágenes.

 

 

Dejar un comentario: