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Profoto ha sacado al mercado lo que con gran bombo marketiniano califica como “el flash de estudio más pequeño del mundo”, el Profoto A1, aunque en realidad se trata del flash de mano más grande del mundo y también el más caro.

Se trata del primer flash de mano de este fabricante que puede ser montado en la zapata de contacto de una cámara réflex Canon o Nikon y trabajar con ella como los flashes tradicionales más avanzados, es decir, tiene sincronización a alta velocidad y control de exposición TTL. Eso sí, carece de disparo a la segunda cortinilla y disparo estroboscópico, incluidos en muchos flashes de mano que existen en el mercado.

Dónde están las diferencias

Resulta muy llamativo el hecho de que Profoto no informe de cuál es el número guía del flash que sería la única medida objetiva para permitirnos comparar en su capacidad de iluminación frente al resto de sus competidores. He buscado ese dato a través de Internet y lo único que he encontrado es que son muchos los profesionales y usuarios que se preguntan por él sin encontrar la respuesta lo que me lleva a pensar que probablemente su número guía no estará por encima del de sus competidores tope de gama de otras marcas.

Más allá de esto, desde el punto de vista formal la primera diferencia que llama la atención de este nuevo Profoto A1 es que su foco es redondo en lugar de la habitual forma rectangular de la mayoría de los flashes de mano. Esto hace que la  iluminación pueda resultar ligeramente más suave ya que al aumentar la superficie emisora de luz esta se hace ligeramente más suave.

Otra característica del Profoto A1 es que dispone de iluminación guía regulable, una caractgerística  muy útil que, gracias a los led de bajo consumo, ya han incorporado algunos de los flash presentes en el mercado.

Alimentación con batería

La otra gran diferencia se encuentra en el sistema de alimentación. El Profoto A1 no lleva  pilas sino  una batería propia fabricada por la firma capaz de proporcionar teóricamente 350 disparos a máxima potencia.

Se trata de una pieza intercambiable y que, según afirma Profoto, es capaz de proporcionar cuatro veces más autonomía que un juego de 4 pilas AA, que son las habituales en el resto de flashes.  Su tiempo de reciclaje entre destellos a potencia completa de acuerdo con la información facilitada es de 1,2 segundos entre disparo y disparo.

El tiempo de recarga completa de esta batería enchufada a la red es de 80 minutos y, por lo tanto, el fotógrafo que utilice este nuevo equipo deberá llevar consigo varias si tiene, por ejemplo, que fotografiar una boda o cualquier otro trabajo igual de demandante en cuanto al número de fotografías a realizar.

Donde este flash tiene una ventaja innegable frente a cualquier competidor es en el tamaño de su pantalla y el tamaño de las letras y números que salen en ella lo que hace más cómodo su manejo.

Accesorios

Dado que este nuevo flash de Profoto se ofrece como una alternativa de gama muy alta para las necesidades de iluminación portátil de los fotógrafos, incluye varios accesorios de la propia marca.

El fabricante ha diseñado en total cinco modificadores de los que tres se incluyen en el kit inicial junto al flash: una  tarjeta de rebote, una lente gran angular y una cúpula difusora. Los dos primeros son equivalentes a los que integran la mayoría de los flashes de mano que los alojan en la propia cabeza del flash. Además de estos accesorios se puede adquirir adicionalmente un juego de filtros de color y una pequeña pantalla difusora de rebote.

La característica más llamativa de todos los accesorios es que vienen provistos de un anillo magnético que permite acoplarlos al flash sin necesidad de ningún otro tipo de ajuste lo que, sin duda, hace muy cómodo su uso.

Disparo remoto

Por supuesto, el Profoto A1 está diseñado para poder trabajar colocado fuera de la cámara y para ello viene con un mando a distancia disponible de momento para Canon y Nikon desde el que se pueden controlar todos los ajustes del flash.

Igualmente, desde el propio flash o desde su mando es posible controlar otros flashes de Profoto de la serie A y serie B.

Precio y conclusión

La otra diferenciación clara de la que no hemos hablado hasta ahora entre el Profoto 1A y el resto de los flashes existentes en el mercado es el precio. Este flash va a estar disponible por 998 euros de precio de venta al público lo que le sitúa al menos 300 € por encima de sus competidores más caros.

¿Vale la pena pagar ese extracoste por él? Yo diría que si eres un usuario de productos Profoto y el resto de tus  flashes lo son entonces resulta cómodo disponer de un elemento portátil que se integra perfectamente con el resto del equipo.

Para el resto de los usuarios la decisión es menos clara. Si nos ponemos, por ejemplo, en el caso de un fotógrafo de bodas, un campo donde los ingresos son bastante elevados, es posible que la mera presencia del flash que será percibido por los clientes como un elemento de equipo completamente distinto del que ellos puedan tener o han visto antes, puede servir para dar buena imagen.

Por añadidura, si realmente la batería proporciona el rendimiento de 4 juegos de pilas pues esto aporta una cierta comodidad al igual que lo hace el hecho de que los accesorios se fijen mediante un anillo magnético.

Por el contrario, para un usuario que no reúna ninguna de estas características no creo que merezca la pena el extra coste que va a pagar porque no obtendrá ninguna prestación adicional o incluso carecerá de alguna como la sincronización a la segunda cortinilla o la función stroboscópica.

6 respuestas a este post
  1. Sinceramente me parece que los chicos de Profoto se han pasado con el precio de este flash. Sin desmerecer las cualidades de éste, veo algunas carencias que estoy seguro se echarían en falta en más de una ocasión. Que la autonomía es la de 4 juegos de pilas AA. ¿Cuántas pilas podemos comprar con los más de 200€ que cuesta este A1 frente a los tope de gama de Canon o Nikon?

    A mi al menos, me parece todo desproporcionadísimo!

  2. Por este precio, que es sin iva ( con el iva incluido está en 998.00€), se pueden comprar 2 modelos Metz de su gama más puntera, el Mecablitz 64 AF1 con mayor potencia y más prestaciones, y aún sobra presupuesto para algúnos accesorios y varios juegos de buenas pilas recargables.

  3. Sin lugar a dudas es un buen flash. Precio con iva: 998,00€, (en el post está reflejado sin el IVA ). por menos de 400.00€ tenemos el 64AF1 de Metz para distintas marcas de cámaras. Es más potente, mejor en prestaciones, doble reflector, etc. Y ya, si en una boda alguien duda de quién es el fotógrafo y quiero dar buena imagen de lo que soy, saco del bolso mi metz 60 ct-4.

  4. Buenas tardes, soy fotógrafo de boda y utilizo flashes profoto, con lo que reúno dos de las características que se comenta. En mi opinión; quien ha trabajado en fotografía sabe que las diferencias en ópticas, cuerpos o flashes se pagan y con creces. Profoto es un sistema de lo más práctico, con grandes ventajas técnicas y que proporciona una gran seguridad cuando trabajas con ellos. Si habéis disparado con flashes de cualquier otra marca a pilas, si no respetáis los tiempos de recarga de las pilas, la luz varía de un disparo a otro, eso puede ser un gran inconveniente en según que trabajos, pero en una boda no te puedes permitir fallar la mitad de las fotografías.En cuanto a la potencia que tiene yo creo que debe estar a la par de la competencia, normalmente se disparan a la mitad de su potencia con lo que creo que es suficiente. La calidad de la luz es brutal, además de tener luz de modelado. A mi modo de ver es mucho más fácil de utilizar solo o con otros flashes y eso permite mayor libertad. La batería se remplaza en un momento, con los otros has de esperar a que fallen las pilas sin previo aviso y después cambiarlas. ¿Alguien se ha encontrado sin pilas en un momento clave? Yo si. En profoto es muy muy rápido de remplazar. En cuanto al precio es alto, pero no menos que una óptica de calidad o un cuerpo de calidad. Al final el precio es una cuestión subjetiva, pero si puedo asegurar que el producto está muy por encima de la competencia. En resumen; es una buena inversión desde mi punto de vista. Ganas en versatilidad, en tiempo y en calidad. Son cosas que en una boda se agradecen y mucho.

  5. Sergio, esa es justo punto por punto la literatura del marketing de la empresa que lo vende pero dices algunas cosas que no son precisas del todo. Por ejemplo las pilas de un flash normal no tienes que esperar a que fallen para cambiarlas, las puedes cambiar cuando quieras. Además parece que olvidas que los profesionales de bodas suelen trabajar con una batería externa (http://amzn.to/2nJDzlx) que triplica por lo menos la vida de las pilas normales y tiene un precio reducido.

    Y cuando hablas de la potencia, igual que el personal de la casa que lo vende, sólo dices que “creo que debe estar” (sic) pero no puedes dar el dato porque la casa no lo da. Me alegro mucho de que los uses y de que te hagan la vida más fácil.

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