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¿Crees que es posible inventar nuevos negocios en torno a la fotografía? Pues parece muy difícil pero unos profesionales de Chicago han ideado una nueva forma de comercializar su trabajo de fotografía de eventos y la verdad es que parece sencilla, divertida y genial… aunque está emparentada con el fotomatón.

Le han llamado Fotio y consiste en lo siguiente: han creado una especie de antigua cámara fotográfica de fuelle, construida madera y con un objetivo frontal. En la parte trasera, en lugar del cristal de las cámaras técnicas, lo que tiene es un monitor que muestra las fotografías digitales captadas por la cámara fotográfica que hay en el interior de este aparato de aspecto vintage. Las fotografías las captan los propios invitados no con un disparador a distancia sino con un largo cable disparador para mantener la sensación retro que quedará acentuado con el bonito aspecto de las imágenes en blanco y negro que va mostrando en forma de carrusel en la pantalla trasera.No es todo, hay una parte más, absolutamente fundamental, la iluminación. Y a estos curiosos emprendedores se les ha ocurrido la brillante idea de colocar encima de su “cámara de fuelle” un redondo beauty dish. Esto no sólo hace que el conjunto de cámara y flash recuerde de algún modo y salvando las distancias el aspecto de las antiguas cámaras Speed Graphic, sino que además asegura una iluminación favorecedora.

Una nueva forma de negocio

¿En qué consiste el negocio? Pues muy sencillo, el Fotio se alquila para bodas, banquetes, cenas de empresa, congresos, fiestas de cumpleaños… En fin, todo tipo de eventos. Ellos lo instalan allí y los invitados posan ante la cámara para dejar inmortalizada su imagen. A juzgar por las muchas fotografías de muestra que se pueden ver en la web de este invento, parece claro que a la gente le gusta e interactúa, con lo que se consiguen imágenes simpáticas.

Pocas horas después de que haya terminado el acontecimiento, ya está colgada en la red una galería completa con todas las imágenes de los invitados. Las muestran en blanco y negro y procesadas (suponemos que de forma automática por la rapidez de la entrega), todo muy en línea con el aspecto vintage del aparato. Al organizador del evento, le entregan un USB con todas las imágenes originales en color.

La verdad es que no son los primeros en pensar que estaría bien poner un fotomatón (photo booth) en una fiesta, pero la vuelta de tuerca que le han dado a la forma para hacerla más atractiva y el haber añadido una iluminación favorecedora, son un verdadero hallazgo.

Si quieres conocer a fondo el negocio de Fotio puedes hacerlo directamente en su página web: Fotio

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